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20/02/2011  

ENTREVISTA AL PRESIDENTE DE LA RSEAPS (La Voz de Galicia 20.02.2011)


(La Voz de Galicia 20 febrero 2011)

Juan Bautista de la Salle Barreiro Pérez

Presidente de la Real Sociedad Económica de Amigos del País.

 
"Tenemos que intentar ser una voz de la sociedad civil"
La entidad perdió el sentido con el que nació en la Ilustración

 

La Real Sociedad Económica de Amigos del País nació en 1784 por una real cédula del rey Carlos III con muchas otras en todas España. Ocuparon un espacio y fueron pioneras en la instrucción pública y promoviendo proyectos de progreso en la época de la Ilustración por iniciativa «de un grupo de entusiastas ansiosos de hacer una obra de renovación y creación de cuanto represente en Galicia una mejora». Así lo resumió Antonio Fraguas en un libro sobre la primera época de la entidad, en la que él llegó a ser bibliotecario. Después de algo más de dos siglos sigue en pie y con ánimos de reinventar un futuro. Es la aspiración de su actual presidente, Juan Bautista de la Salle, y de la directiva que la gestiona.

-¿Qué papel pueden desempeñar en el siglo XXI?

-Creo que tenemos que intentar ser una voz de la sociedad civil. Afortunadamente la Sociedad Económica no está politizada, al menos los que estamos en la directiva no tenemos ninguna motivación política. Queremos que sea un foro de opinión, intentar que se escuche a la sociedad a través de ella. Y rescatar su tradición de estudios sobre temas actuales que preocupan del tipo de la problemática de los aeropuertos, una voz ciudadana pero profesional, amparada en estudios serios sobre lo que le interesa a Santiago como hizo siempre. Y de ello hay ejemplos como la creación de la Caja de Ahorros y Monte de Piedad de Santiago. O promover la primera línea de ferrocarril, la de Cornes a Vilagarcía, o una suscripción popular para comprar el primer coche de bomberos que hubo en la ciudad.

-¿Cómo prevén abrir esa vía?

-Ahora lo que queremos es dar a conocer la entidad a la sociedad, porque es una gran desconocida, cuando por aquí pasó muchísima gente hasta hace unos años. Creo que en la ciudad todos conocemos a alguien que estudio aquí secretariado y para administrativo. Pero nos pasó como a las monjitas en los hospitales, que ya no hay porque existen profesionales sanitarios. Pues ahora somos las monjitas. La Económica ocupó un vacío del Estado, pero ahora ya no se trata de competir. Fue lo que nos sucedió con el Conservatorio.

-¿El último bastión en caer, no?

-Sí, fue muy prestigioso y cubrió el vació de los estudios de música, pero al crearlos la Xunta perdió su razón de ser. Ocurrió que el hijo engulló al padre, porque era el Conservatorio, nosotros no existíamos. Fue cuando nos motivamos para ver que podíamos hacer.

-¿Qué actividad desarrollan?

-La junta directiva que presido ha hecho un esfuerzo para dar a conocer la Real Sociedad Económica. Tenemos convenios con instituciones para catalogar y recuperar lo que tenemos y para actividades o el que acabamos de suscribir con la Fundación Barrié para la digitalización de los importantísimos fondos del archivo. También tratamos de retomar la vieja línea de promover estudios con premios como el que convocamos con la USC que lleva el nombre de Domingo Fontán, que fue presidente de la Sociedad Económica y profesor de la Universidad.

-¿Están revisando su pasado?

-Claro. Se impone rescatar documentos y poner en valor nuestro patrimonio. Tenemos una pinacoteca importante y sobre todo el archivo, que empezamos a digitalizar con ayuda de la Barrié. Si tuviéramos un espacio se trataría de crear un pequeño museo, porque tenemos piezas de valor y otras muy curiosas, cosas que están arrinconadas o como los 97.000 libros que tenemos depositados en la Universidad. Hablamos con el gerente del Consorcio de la posibilidad de encajar la Sociedad en el nuevo museo de la ciudad, vincularnos de alguna manera.

-¿Nunca tuvieron sede propia?

-No, nunca. Nació en el Ayuntamiento de Santiago cuando estaba en Cervantes. La real cédula de Carlos III le exigía a los ayuntamientos que habilitaran un espacio para que desarrollaran sus actividades. Después estuvo en el actual instituto Rosalía de Castro y pasó al edificio en el que se levantó el hotel Compostela, en la que fuera sede de la Inquisición. De hecho, tenemos la cruz de aquel tribunal, supongo que porque vino con la mudanza. También estuvo en el Seminario Mayor. Siempre le habilitaban magníficos edificios, pero de prestado. Siendo su presidente Salvador Parga vino a este edificio de Caixa Galicia, bueno, ahora de la nueva entidad.

-¿Cuántos socios tienen?

-Muy poquitos, somos unos 70 con tres o cuatro institucionales. Desgraciadamente se nos están muriendo, porque son de un media de edad muy alta. El último que se nos murió fue Jesús Precedo, y Marita Poch. Y con una cuota de unos 35 euros al año, que con 70 socios no dan ni para pagar la luz de un mes.

-¿Han sobrevivido otras Sociedades Económicas?

-La de Santiago es la única de Galicia, aunque llegó a crearse, pero duró poco, otra en Lugo. La primera que se creó fue la vasca y la de Santiago fue la sexta. Se empezaron llamando sociedades patrióticas. En España aún quedan activas unas quince. Hace unos tres años hubo un congreso en Badajoz, precisamente para tratar de definir el futuro, porque la cuestión es qué hacemos. Mantuvimos reuniones para hacer propuestas, pero no se llegó a ningún acuerdo.

 

Juan Bautista de la Salle presidente de la Real Sociedad Económica de Amigos del País

«Hablamos de la posibilidad de vincularnos al futuro Museo de la Ciudad»

«Nos pasó como a las monjitas de los hospitales, que ya no hay porque hay profesionales»

© Real Sociedad Económica de Amigos del País
de la ciudad de Santiago - 2008

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